Mi Testamento

Comencé a vivir la vida al momento

Cuando comencé a entender que es demasiado corta

Y a veces efímera,
Comencé a intentar olvidar todos mis miedos
Cuando entendí que no debían tener lugar
En una vida pasajera.
Siempre he sabido que es difícil ser yo, ser como soy
Cuando has vivido entre miedos y errores continuos;
Tan difícil ha sido aprender de cada caída,
Aún cuando el dolor a veces supera mis espectativas.
He recorrido muchos lugares sólo con mis pies,
He andado por caminos que quizá desde niño
Nunca imaginé que andaría;
Y esos caminos, que a veces desgastaban mis pies
Han sido para mí los mejores maestros que ni siquiera en la escuela,
Habria podido tener.
Ya no tengo nada más que ocultar, ni nada que me avergüence,
Por eso comencé a narrar mi vida sin omitir palabras,
Comencé a contarla a cualquiera que me encuentre
Y a otros muchos más que faltan,
Aún sabiendo que antes solo a unos cuantos lo contaba.
"Cualquiera puede recorrer ese camino" dicen algunos
¡Pff, ay amigos míos! No saben lo que dicen,
Difícil no es tanto el camino,
Sino andarlo con la mentalidad que cargo;
Si puedes, háganlo, vayan y corran el riesgo,
Pero nunca entenderían lo que tuve que hacer para seguir
viviendo con esta mente retorcida.
Tuve que aprender a convivir con mis demonios,
Tuve que atravesar por situaciones muy amargas
Y la necesidad de tomar decisiones que quizá en algún momento
Sean las que me acusen y me dicten sentencia.
He tenido que mentir algunas veces,
Decir que siempre estuve bien y del todo cuerdo
Tan solo para no ser criticado ni juzgado;
Tuve que manchar mis manos con sangre,
Pero sangre culpable que quiso hacerme daño
Y aunque siempre he tratado de ocultarlo,
He maldecido cada día de mi vida a todos aquellos
Que me hicieron ser lo que ahora soy.
He maldecido a Dios en ocasiones,
Porque pudo haberme hecho más sabio
Para tomar mis decisiones;
Pudo haberme destruido por completo
En el momento en que comencé a corromperme.
Solo a aquellos que me tendieron una mano amiga
Y a las pocas cosas que me enseñaron de humildad
Son a los que bendigo y protegeré después de irme.
¿Fácil? Dime si podrías seguir viviendo
Con las manos cubiertas de sangre,
Si tendrías siquiera el valor para hablar y contar
El porqué tuviste que acabar con alguien podría hacerle daño
A otro ser que se encontraba indefenso.
Dime si recorrerías todo el trayecto que anduve
Y si tomarías mejores decisiones,
Dime si podrías andarlo sin corromperte
Y si podrás ocultarlo en tu mente y aparentar vivir con normalidad,
Y si tendrías el valor de contarlo,
O lo ocultarias para que no te vean como otra persona.
Hace tiempo que comencé a perder el miedo de contarlo todo,
Porque comencé a pensar en que quizá otro también se pierda
Y tenga que andar mi vida
Y quizá esté a punto de tomar mis decisiones.
Por eso comencé a escribir mis cartas en donde lo narro todo,
Para otra mente perdida, un hermano lejano,
Que esté por equivocarse y cometer el peor error de su vida.
Comencé a escribir esas cartas como un testamento,
Un testimonio fiel de mis decisiones,
Para que alguien, en algún momento me recuerde
Y vea en mí al claro ejemplo de la estupidez humana.
Escribo mis pensamientos, mis emociones y mis sentimientos;
Escribo mi vida, cual si fuera un testamento,
Porque quiero que cuando me vaya y pase de este mundo
Haya testigos de lo que he vivido y así, solo así,
Evitar que alguien más recorra el camino de espinas
Que mis pies han tenido que recorrer.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Escribo

Esperaré

Loco